Lindsay+Sam

 

Sam y yo no tuvimos una boda, ¡tuvimos dos! La primera, en Kent, fue muy clásica y centrada en la familia; la segunda, en el sur de Francia, fue una gran fiesta en un chateau con nuestros amigos. El estilo de ambas bodas fue muy diferente y Michele capturó perfectamente los diferentes ambientes y atmósferas. Su atención a los detalles es impresionante y me encantaron las fotos que sacó: a veces parecía que estaba en tres sitios al mismo tiempo tomando fotos muy detalladas en primerísimo plano, pero también desde la distancia, ¡abarcando toda la escena al mismo tiempo! Trabajar con Michele es muy cómodo, todo es muy profesional y tiene un verdadero talento para la fotografía natural de estilo «documental». Apenas se notaba que estuviese allí: la definición perfecta de «pasar desapercibido».

Escogimos a Michele después de ver sus fotos de la boda de unos amigos. Nos encantó su estilo y el cuidado y la atención que pone en la postproducción de las imágenes. Pero lo más impresionante fue que, en la boda de nuestra amiga Emma, se dio cuenta (sin que nadie le dijese nada) de que estábamos organizando un baile secreto para ella. Sin que lo supiéramos, siguió a todos los que participábamos en el baile y nos sacó unas impresionantes fotos en secreto mientras ensayábamos en el jardín. ¡Ni nos dimos cuenta de que lo estaba haciendo! Ahí supimos que era la persona perfecta para nosotros. Es capaz de percibir el «momento» en el que se está produciendo algo especial, y su capacidad para capturarlo con la cámara es su verdadero talento, algo nada común.

Muchas gracias, Michele